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Probablemente la historia de Albuixech tenga unos inicios tan remotos como la mayoría de los pueblos que comparten con nosotros el espacio comarcal de l’horta Nord: la vía augusta pasaba por el núcleo urbano actual en sentido norte – sur, y el propio topónimo de la localidad nos rebela su ligazón a la época musulmana. No obstante, y de momento, las primeras referencias históricas constatables aparecen en la Edad Media y más concretamente en el Llibre del Repartiment. En este documento el rey Jaime I concede a “J. Periç de Pavia, (...) IIII jovatas in alqueria d’Albutxech, (...) et domos in dicta alqueria, (...) X kalendas octobris.”1. En el siglo XV el municipio aparece relacionado con el clero regular del Monasterio de la Valldigna. Los monjes de esta orden figuran como propietarios de casas y tierras del pueblo2. Esta circunstancia no excluye la presencia del clero secular aunque con ciertos matices. De hecho en 1426 Miquel Molsós, vicario del obispo de Valencia, en el informe que redacta de su visita a la localidad anota que “Joan Ferrer, rector de Maçamagrell e d’Arbuxech, per si ne per altri no donà missa ne feu ofici [en la esgleya d’Arbuxech] lo dia de Nadal pasat ne en los dies de san Johan, de Santa Maria d’Agost, de Sant Andreu e lo digmenge següent”3. Ante esta situación se opto por nombrar dos vicarios que ayudaran en los menesteres religiosos al titular de las iglesias de Massamagrell y Albuixech.  Tres siglos después, Albuixech pertenece al rey según constata V. Ignacio Franco en su libro Noticia de la actual población del Reyno de Valencia: la de sus Despoblados desde la Conquista por el Rey Don Jayme Primero: las leguas que distan de la Capital: los Señoríos directos que los poseen: y las Diócesis á que pertenecen4 A finales del siglo XVIII encontramos nuevos testimonios sobre la historia de nuestra localidad. El primero hace referencia al año 1788. La Real Cofradía de San Narciso y de Nuestra Señora de Albuixech era propietaria de una casa en la calle Ballederos o también llamada de San Jorge. Estaba ocupada por “la tropa” y la intención de los cofrades y del párroco Antonio Genoves era venderla por 1900 libras valencianas5al “Real General y Militar Hospital de Valencia”. Para formalizar la compra-venta fue nombrado por parte de la cofradía y en representación de la misma el clavario Carmelo Miralles. Con los ingresos, la cofradía esperaba “disponer de dinero” para encargar “una efigie de San Narciso (...) [encargar la] formación o repertorio de los papeles del archivo y (...) [la] continuación de las obras principales en el territorio de Albuixech”6 El segundo nos lleva a la obra de Antonio José Cavanilles7. El autor hace una breve referencia demográfica de Albuixech en la descripción geográfica que realiza del territorio comprendido entre El Puig y el barranco del Carraixet. Apunta Cavanilles que por aquel tiempo la población de Albuixech llegaba a los “110 vecinos”8 y su actividad económica, como en el resto de los pueblos vecinos, era la agricultura. La superficie del término municipal era “estrecha de norte á sur, la que podrá tener una hora con corta diferencia de poniente á oriente hasta el mismo mar”9. A mediados del siglo XIX Albuixech tiene “150 casas derramadas por el término en casas de labor, sirviendose sus moradores de aguas de fuente de buena calidad”10. El pueblo tiene ayuntamiento, y dos escuelas: una para niños y otra para niñas que fueron construidas “con las limosnas del vecindario”11. Las tierras del término municipal comprendian 700 cahizadas de las que 600 estaban en cultivo: “siendo de 1ª calidad 100 destinadas a la siembra de melones, trigo, maiz, judias y hortaliza; 200 de 2ª á alfalfa, cebollas y nabos; y 300 de 3ª á viñedo y otros árboles, pudiendo las incultas aprovecharse para arroz”12. La actividad industrial no era muy significativa (derivados del esparto y algo de lencería) y su producción se destinaba al consumo local.
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